Las tensiones en el estrecho de Ormuz comienzan a reflejarse en los mercados internacionales, donde el precio del petróleo ha superado nuevamente los 100 dólares por barril. Este incremento responde a la incertidumbre sobre el suministro energético en medio del conflicto.
Las bolsas de valores también han mostrado señales de desaceleración tras semanas de crecimiento, mientras el dólar se fortalece y monedas como el peso mexicano presentan ligeras presiones. Analistas advierten que la volatilidad podría mantenerse si la crisis se prolonga.
Para la economía mexicana, este escenario podría traducirse en efectos indirectos como aumentos en combustibles, presión inflacionaria y ajustes en tasas de interés. El desarrollo del conflicto será determinante para el comportamiento económico en los próximos meses.
