La Plaza Garibaldi se convirtió en uno de los principales puntos de reunión para los aficionados que siguieron la inauguración del Mundial 2026 en la Ciudad de México. Entre música, matracas, trompetas y porras, cientos de personas disfrutaron del ambiente futbolero frente a la pantalla gigante instalada por el Gobierno capitalino.
Desde temprana hora comenzaron a llegar familias, grupos de amigos y visitantes nacionales y extranjeros para presenciar la ceremonia inaugural y el debut de la Selección Mexicana. El ambiente alcanzó uno de sus momentos más emotivos durante la presentación de Maná, cuando los asistentes corearon algunas de las canciones más emblemáticas de la banda.
La Plaza Garibaldi forma parte de los 18 Festivales Futboleros distribuidos en las 16 alcaldías de la capital y se perfila como uno de los espacios con mayor afluencia durante la competencia. Autoridades estiman que el sitio podría recibir hasta 8 mil personas a lo largo de las actividades mundialistas, consolidándose como uno de los centros de celebración más importantes de la ciudad.
