La selección de Francia quedó en el centro de la conversación durante el Mundial de 2026 luego de que una investigación revelara que algunos de sus traslados se realizaron en aeronaves de Global Crossing Airlines (GlobalX), empresa que también ha operado vuelos de deportación para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). De acuerdo con los reportes, uno de los aviones utilizados por el conjunto francés habría participado en 44 vuelos de deportación en lo que va del año.
La información, publicada inicialmente por The Guardian y retomada por diversos medios internacionales, señala que la misma aeronave empleada por la selección francesa había transportado migrantes detenidos pocos días antes de ser utilizada por el equipo nacional durante la Copa del Mundo. El caso ha llamado la atención porque varios futbolistas franceses, entre ellos Kylian Mbappé, han manifestado públicamente su rechazo a los discursos antiinmigración y de extrema derecha en Francia. Hasta el momento, ni la Federación Francesa de Futbol ni GlobalX han emitido una postura oficial sobre la controversia. Además, los reportes indican que otras selecciones, como Inglaterra e Irán, también contrataron servicios de la misma compañía durante el torneo.
