La Fiscalía General de la República anunció una reestructuración que incluye nuevas fiscalías especializadas en derechos humanos, pueblos indígenas y delitos del pasado.
Este cambio busca mejorar la atención a sectores históricamente vulnerados, como comunidades indígenas y víctimas de hechos ocurridos entre 1965 y 1990, muchos aún sin resolver.
Para la ciudadanía, esta transformación podría significar procesos más especializados, acceso a traductores y una justicia más cercana en casos con enfoque cultural y social.
Además, se fortalecen áreas clave como el análisis financiero y la investigación de extorsión, con el objetivo de combatir delitos de alto impacto.
