El costo de los energéticos en países de la OCDE aumentó 8.1 por ciento en marzo, impulsado por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, lo que también provocó un alza en la inflación global.
El encarecimiento se reflejó en 32 de los 35 países analizados, con incrementos de hasta dos dígitos en economías como Estados Unidos, Turquía y Australia. En el caso de México, el impacto fue menor gracias a subsidios, aunque los alimentos sí registraron aumentos importantes.
Este escenario está ligado al cierre del Estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte de petróleo a nivel mundial. La situación genera presión en los mercados y podría impactar directamente en los precios que pagan los consumidores.
