La administración encabezada por Clara Brugada mantiene como prioridad la modernización de la infraestructura hidráulica en el oriente de la Ciudad de México, donde se desarrolla un programa de obras con una inversión superior a los mil 500 millones de pesos para reducir riesgos de inundación.
Entre los proyectos más recientes destaca la rehabilitación integral del Vaso Regulador El Salado, en Iztapalapa, cuya capacidad fue ampliada a 400 millones de litros de agua, permitiendo mejorar el manejo de escurrimientos durante la temporada de lluvias.
Las obras forman parte de una estrategia integral que incluye colectores, plantas de bombeo y tanques tormenta, con el objetivo de brindar mayor seguridad a las familias y preparar a la ciudad frente a los desafíos que plantea el cambio climático.
