El inicio de la Semana Santa moviliza a miles de familias en todo el país, marcando uno de los periodos vacacionales más importantes para el sector turístico. Destinos como Acapulco, Querétaro y Morelos se preparan para recibir a visitantes en una temporada clave para su actividad económica.
Este flujo de viajeros no solo representa una derrama económica significativa, sino que también funciona como un ensayo operativo para medir la capacidad de respuesta en infraestructura, servicios y atención al turista, en un contexto de creciente demanda por experiencias seguras y accesibles.
La temporada cobra mayor relevancia al ser antesala del Mundial de Futbol 2026, donde México será sede. Autoridades y prestadores de servicios buscan demostrar que están preparados para eventos de gran escala, en un momento que definirá la percepción turística del país a nivel internacional.
