El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede presentarse tanto en niños como en adultos, y es fundamental identificar sus primeros signos para buscar atención médica oportuna.
Los especialistas señalan que los síntomas iniciales suelen aparecer entre 8 y 12 días después del contagio e incluyen:
- 🤒 Fiebre elevada, que puede aumentar gradualmente
- 👀 Ojos rojos y sensibles a la luz
- 🤧 Secreción nasal y tos seca persistente
- 👄 Manchas blancas dentro de la boca (manchas de Koplik)
- 🟥 Erupción cutánea rojiza que comienza en la cara y se extiende al resto del cuerpo
Aunque el sarampión puede afectar a personas de cualquier edad, los menores de cinco años y adultos mayores pueden presentar complicaciones más serias, como neumonía o inflamación cerebral en casos graves. Por ello, la vacunación y la observación de los síntomas tempranos son medidas esenciales para prevenir riesgos mayores.
Los padres y cuidadores deben estar atentos a cualquier signo sospechoso, especialmente si ha habido contacto con alguien infectado o si no se cuenta con el esquema de vacunación completo. Ante la aparición de estos síntomas, se recomienda consultar con un profesional de la salud cuanto antes.
