El director técnico de la selección mexicana, Javier Vasco Aguirre, sabe que cualquier palabra fuera de
lugar puede generar un problema mediático. Cada vez que alguna pregunta está relacionada con
situaciones no deportivas –deportaciones, redadas migratorias o actos de violencia en las calles– marca
distancia y se protege. “Hablemos de futbol, ¿no? Porque imagina si le preguntan a un senador qué
piensa del América o el Guadalajara en el Senado… está cabrón”, dice en conferencia de prensa, serio y
con la franque-za coloquial que lo caracteriza, horas antes del partido amistoso de esta noche contra
Islandia en el estadio Corregidora de Querétaro.

Mientras autoridades del gobierno refuerzan la seguridad en estados y municipios, luego de que grupos
criminales bloquearon carreteras, incendiaron autobuses y gasolineras en represalia por la muerte de
Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del cártel Jalisco Nueva Generación, el director
técnico piensa que cada persona debe hablar desde su área de experiencia.
El grupo está tranquilo, seguiremos preparándonos de cara a la Fecha FIFA de marzo y eso es lo que a
mí me corresponde como entrenador. Todo está conforme a lo planeado”, comenta y, con ello, vuelve a
centrar la atención en el armado de un equipo base para la Copa Mundial cuando restan menos de
cuatro meses para el primer partido.
