La agencia Fitch Ratings confirmó la calificación crediticia de México en BBB- con perspectiva estable, lo que refleja confianza en la solidez de la economía nacional pese al entorno internacional incierto y los desafíos internos.
De acuerdo con el organismo, el país mantiene una política macroeconómica prudente, finanzas externas sólidas y una economía diversificada, factores que permiten sostener el grado de inversión y brindar certidumbre a inversionistas nacionales y extranjeros.
Sin embargo, Fitch advirtió que persisten retos importantes, como el crecimiento económico moderado, presiones fiscales y riesgos asociados a empresas del Estado como Pemex, elementos que podrían influir en el desempeño económico en el mediano plazo.
Aun con este panorama, la calificadora consideró que México cuenta con margen para enfrentar el aumento de su deuda pública, la cual pasó de 54.6% del PIB a una proyección cercana al 58%. Este indicador es clave para medir la capacidad del país de cumplir con sus obligaciones financieras y mantener la confianza en los mercados.
