Mineros bolivianos se enfrentaron este martes con cargas de dinamita y petardos a la policía en el octavo día de protestas callejeras en La Paz en contra de la eliminación del subsidio a los combustibles decretada por el presidente centroderechista Rodrigo Paz, que generó un alza en el precio de las gasolinas.

La policía reprimió la protesta con gas lacrimógeno y balines de goma en contra de centenares de manifestantes que hicieron detonar pequeñas cargas de dinamita y buscaron romper el cerco policial para ingresar hasta la plaza central donde está la casa de Gobierno y el legislativo de Bolivia con el fin de hacer escuchar su protesta. La policía no reportó inmediatamente heridos ni detenidos.
Desde hace ocho días mineros de empresas estatales llegaron a La Paz para rechazar las medidas del gobierno. “Nuestra protesta no es solo contra la eliminación del subsidio a los carburantes, sino contra este decreto maldito que busca hipotecar el país y a las futuras generaciones”, declaró el dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB) Mario Argollo, que lidera la protesta a la que se han sumado otros sectores como maestros y sindicalistas de organizaciones indígenas.
