La empresa estatal QatarEnergy informó que los recientes ataques en la región han dejado fuera de operación el 17% de su capacidad exportadora de gas natural licuado (GNL), lo que representa pérdidas estimadas en miles de millones de dólares y un posible impacto en el suministro energético hacia Europa y Asia.
De acuerdo con su director ejecutivo, Saad al-Kaabi, dos instalaciones clave de producción resultaron dañadas, lo que obligará a suspender parte de la producción durante varios años. Esta situación podría derivar en la declaración de fuerza mayor en contratos de suministro con países como Italia, Bélgica, Corea del Sur y China.
El escenario ocurre en medio de una escalada de tensiones en Medio Oriente, lo que ha generado preocupación sobre la estabilidad del mercado energético global. La interrupción en el suministro de gas podría tener efectos en precios internacionales y en la seguridad energética de diversas regiones dependientes de este recurso.
