«Es injusto», dice una turista uruguaya sobre el aumento de 45% de las tarifas para los visitantes de fuera de Europa, en vigor desde este miércoles, para acceder al Louvre en París, el museo más visitado del mundo.
Con esta medida, que tiene pocos equivalentes en el resto del continente, los turistas procedentes de fuera del Espacio Económico Europeo (Unión Europea + Islandia, Liechtenstein y Noruega) pagan 32 euros (37 dólares) para recorrer los 73 mil metros cuadrados del museo parisino, es decir, 10 euros (11,6 dólares) más que el precio de los visitantes europeos.
Otros conocidos monumentos de la capital francesa, como la Santa Capilla o la Conciergerie, también tienen desde esta semana tarifas diferentes según la procedencia del visitante.
«Es injusto para los que venimos sobre todo de más lejos, porque estás favoreciendo a alguien que justamente ya está acá (…) y es mucho más barato que para nosotros que venimos de más de 10 mil kilómetros», se queja Pamela González, de Uruguay, a punto de entrar en el Louvre con su hijo adolescente.
Otros turistas critican esta diferencia de precios para los visitantes procedentes de países con menos recursos.
