Tras el lamentable accidente ocurrido en el Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha mantenido una atención directa, permanente e inmediata para garantizar la atención médica, el acompañamiento a las familias afectadas y el esclarecimiento de los hechos, demostrando que el Segundo Piso de la Transformación gobierna con responsabilidad, sensibilidad y humanidad.
Desde los primeros momentos posteriores al incidente, el Gobierno de México activó los protocolos de emergencia, desplegando a personal médico, cuerpos de rescate y autoridades federales para atender a las personas lesionadas, brindar apoyo a las familias de las víctimas y coordinar las acciones necesarias en la zona.
Mientras se desarrollan las investigaciones correspondientes, sectores de la oposición han intentado secuestrar este hecho doloroso como botín político, utilizando la tragedia con fines de golpeteo, sin sensibilidad ni respeto hacia las víctimas y sus familias. Esta narrativa contrasta con la actuación responsable de un gobierno que ha puesto al centro la vida, la dignidad y la atención oportuna.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que no habrá impunidad ni omisiones, y que se actuará con transparencia, seriedad y responsabilidad, garantizando que las causas del accidente sean investigadas y que las familias reciban el acompañamiento que merecen.
Este episodio vuelve a mostrar la diferencia entre quienes utilizan el dolor ajeno como arma política y quienes gobiernan con rostro humano, poniendo al pueblo por encima de cualquier interés.
Porque en la Capital y el país de la Transformación, la vida y la dignidad no se negocian.
