El presidente Donald Trump firmó una nueva orden ejecutiva que busca restringir el acceso a servicios financieros y créditos para migrantes sin autorización para vivir o trabajar en Estados Unidos. La medida forma parte de una estrategia para endurecer controles sobre operaciones financieras ligadas, según la Casa Blanca, a actividades ilícitas como narcotráfico y lavado de dinero.
El decreto instruye al Departamento del Tesoro a reforzar los requisitos de identificación bancaria y permitir que instituciones financieras soliciten pruebas de residencia legal o permisos de trabajo para abrir cuentas, acceder a créditos o realizar otros trámites financieros. La medida podría impactar principalmente el envío de remesas.
Especialistas consideran que el efecto sobre las remesas sería limitado. Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA Research, explicó que la mayoría de las transferencias familiares son realizadas por personas documentadas o ciudadanos estadounidenses de origen mexicano, además de que existen alternativas digitales para continuar con los envíos.
El especialista también señaló que no existe evidencia sólida de que las remesas sean utilizadas de forma significativa para lavado de dinero, ya que la mayoría de los envíos son electrónicos y de montos relativamente bajos. La orden comenzará a aplicarse gradualmente durante los próximos 90 días.
