El gobierno federal publicó un decreto que reforma la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial para agilizar el registro de patentes y marcas ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. La medida establece que, si no se resuelven los trámites en los plazos legales, los solicitantes podrán exigir una respuesta obligatoria mediante un comité interno.
Como parte de la reforma, se fijan tiempos máximos de resolución: hasta un año para patentes y cinco meses para registros de marca sin oposición. Además, se crea un Comité Técnico Especializado que podrá intervenir en expedientes detenidos y exigir su resolución en un plazo de diez días, con posibles sanciones para funcionarios en caso de incumplimiento.
El decreto, firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum, también introduce la figura de solicitud provisional de patente y fortalece la asesoría en transferencia tecnológica. Con ello, se busca reducir rezagos, facilitar la innovación y mejorar el entorno para empresas e investigadores.
