El ciclista mexicano Isaac del Toro tuvo un papel determinante en la victoria de Tadej Pogacar durante la clásica Milán-San Remo, una de las competencias más importantes del calendario internacional. Aunque no disputó el podio, su trabajo como gregario fue clave para el resultado final.
Durante la carrera, Del Toro marcó el ritmo del pelotón y respaldó estratégicamente a su compañero, especialmente tras una caída de Pogacar a 30 kilómetros de la meta. En ese momento, el mexicano asumió el liderazgo del grupo para ayudar al esloveno a recuperar posiciones y mantenerse en la pelea por el triunfo.
El desempeño del joven ciclista refleja su consolidación dentro del UAE Team Emirates y su capacidad para competir en eventos de alto nivel, aportando al éxito colectivo en una de las pruebas más exigentes del ciclismo mundial.
