Joseph Blatter, ex titular del máximo organismo del futbol, sigue mostrando su desacuerdo respecto a
los cambios estructurales impulsados por Gianni Infantino, su sucesor en el cargo. Ya que no solo critica
la organización del Mundial y califica de “miseria” la distribución de partidos, sino que además denuncia
una excesiva politización del torneo bajo la influencia del presidente de Estados Unidos, el país que
expuso en 2015 una extensa red de sobornos, fraude y lavado de dinero que involucró a altos
funcionarios que estuvieron bajo su orden.

“Es una miseria lo que le dan a Canadá y México. Uno pensaba que tendrían aproximadamente la
misma cuota de partidos. Esto no beneficia al desarrollo del futbol”, declaró a Radio Canadá cuando
faltan menos de cuatro meses para el inicio de la Copa. “La intervención del presidente Trump en los
asuntos del Mundial es lo peor que le ha pasado a la FIFA, no hay oposición”.
Para el ex titular, el origen del desequilibrio no es una cuestión deportiva, sino política. Señala
directamente al mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, por establecer una alianza estratégica
con la FIFA que desplaza los intereses de los aficionados por agendas externas. De los 104 encuentros
totales, 78 se jugarán en suelo estadunidense mientras que Canadá y México oólo albergarán 13 cada
uno.
