Venezuela enfrenta una agresión por parte de potencias occidentales desde hace más de 20 años con el
objetivo de afectar la estabilidad de este país caribeño, denunció este martes el canciller de esta nación
caribeña, Yván Gil, en el marco de la Conferencia de Desarme de la ONU que se realizó en Ginebra en
el contexto del 61 período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos.

El canciller señaló que la imposición de sanciones contra el país buscaba afectar a los ciudadanos y la
economía nacional. «Las medidas coercitivas unilaterales contra Venezuela se han aplicado como una
forma de agresión económica que vulnera la soberanía nacional y el derecho internacional con el objeto
de asfixiar al Estado para forzar cambios políticos, impactando directamente los derechos humanos y el
bienestar de la población civil», comentó.
